
Los viajes de Freud.
Hoy, es un día común, tan común como el día que en un lindo y relajante árbol Sigmond Freud se encontraba pensando, y es allí donde empieza esta historia.
-Que hermoso día es hoy, la gente se ve muy feliz, tan feliz que dan ganas de serlo aun más.- Decía Freud así mismo. Veía pasar a las personas, las miraba caminar y las intentaba analizar por completo, cosa que resultaba un poco difícil pues muchas personas caminaban apuradas, al ver a toda esa gente se le ocurrió una idea.
-Yo jamás he disfrutado lo que hay mas allá del psico-análisis y la filosofía, así soy feliz, pero todas estas personas, la mayoría no conoce mi forma de pensar ni lo maravilloso que es mi trabajo, sin embargo se observan muy felices, les complace la cultura y todo lo que venga con ella, pero así como ellos no conocen mi felicidad yo no creo tener una posición en la de ellos, ¿Qué tan agradable es su felicidad? Seria interesante conocer más allá de mis estudios.- Pensaba Freud hasta que apareció su compañero y fiel amigo Laquane, quien le dijo.
-Hey Sigmond, ¿Qué estas haciendo amigo? Recuerda que hoy tiene una conferencia Nietsche, no llegaremos tarde.-
-Estimado amigo, no llegaremos tarde porque tu eres muy puntual y porque yo no me presentare- le decía Freud a Laquane quien frunció el ceño- sabes que Nietsche jamás me ha caído bien, no iré a la conferencia de ese vanidoso obstinado.-
-Sigmond, creo firmemente que no deberías dejarte llevar por tus sentimientos, se racional.- expreso Laquane.
-No, ya no mas por el momento, disculpa amigo, pero toda mi vida he sido racional ahora cambiare mis expectativas.- dijo Freud.
-¿De que hablas Freud?- pregunto su amigo.
-Es hora de que habrá nuevas puertas y camine nuevos senderos, caminos absolutamente desconocidos para mi.- respondió Freud.
-¿Te refieres a un viaje?- dijo Laquane.
-Precisamente; un viaje lleno de aventuras, relajación, filosofía, análisis y sobretodo aprendizaje.-expreso Freud.
-Bueno, platícame ¿A dónde te vas?-
-A ningún lado Laquane, todavía no te das cuenta.- dijo Freud.
-¿Cuenta de que amigo? Si no estas siendo explicito.- comento Laquane.
-Bueno, pues voy a conocer el lado humano y artístico de las personas que analizo.-dijo Freud.
-¿Y eso como?- pregunto Laquane ya fastidiado por tanta osadía.
-Laquane, en este preciso momento dejare que mi otro lado humano salga a flote, pero para conocer el mundo de allá, tengo que buscar algo en que basarme…¿Qué le gusta a la gente?... Ya se, voy a escribir, si me dedicare a ser escritor, a toda la gente le gusta leer- decia Freud mientras que su amigo se quedaba estupefacto por lo que oia decir de su amigo.- no crees que es una buena idea, amigo.-
-… en realidad Sigmond me dejas sin habla… no se que decirte.- dijo Laquane extrañado.
-Solo espero tu comprensión Laquane, pues ahora que me he vuelto escritor no te podré ver tan seguido, ya que el trabajo de un escritor es muy complicado y requiere de mucho tiempo, se que tu me entiendes… eres mi mejor amigo.- expreso Freud.
-No te preocupes Freud, tu eres como un hermano para mi y aunque en estos momento tu pensamiento es irracional para mi lógica, te apoyare en todo.-dijo Laquane.
Entonces, Freud se fue por su lado y Laquane se fue por otro.
Freud se encerró mucho tiempo en una habitación donde podía tener todo el tiempo que el quisiera para escribir y pensar. Mientras Laquane seguía en sus ocupaciones, iba a congresos, asistía a clubes y todo lo que a el respecta.
Algo así como unos tres meses Laquane se vuelve a encontrar con Freud.
-Sigmond, que has hecho no te he visto desde aquella vez donde me contabas que cambiarias tus perspectivas, que bueno que te encuentro, dime ¿Cómo te has sentido?- dijo Laquane
-Yo me he sentido muy bien conmigo mismo, pero me temo que los expertos en el arte de la escritura quedaron… digamos un poco decepcionados.- comento Sigmond.
-¿Cómo? ¿Esperaban menos de ti y seguramente como rebasaste sus expectativas, se decepcionaron?- pregunto Laquane.
-No amigo, considero que no, te explicare. Estuve dos amplios y agotados pero llenos de inspiración y arduo trabajo meses, escribiendo un poema, cuando fui con la asociación de escritores ingleses para que publicaran mi lo que había escrito me llevaron directo con, la unidad de jefes, ahí leyeron mi poema- decía Freud a su amigo quien estaba fijamente concentrado en lo que su compañero le contaba- e hicieron una junta para expresarme su sentimiento hacia lo que había escrito…-
-Y que te dijeron- interrumpió Laquane emocionado.
-No me interrumpas. Además creo que primero deberías de escuchar mi poema, para que así tengas una posición elocuente.- dijo Freud.
-Bueno dime entonces lo que escribiste- decía Laquane con ansiedad.
-Es algo que a mi me conforta mucho, dice así:
*La vida es un universo partido por la mitad,
Como una mandarina en gajos,
Como un limón en pedazos,
La vida es un universo partido por la mitad.*
Cuando les leí el cuento fue que me dijeron…-
-DIOS SANTO, es lo mas hermosamente racional que he escuchado en toda mi vida, ¿Dime que te dijeron?- pregunto Laquane muy, muy emocionado pues aquel poema de Freud le había llegado hasta los huesos y mas allá de ellos.
-Pues es lo que intento decirte amigo, si no me interrumpieras, el director de la asociación de escritores ingleses es Oscar Wilde y el fue el primero en opinar, en seguida lo interrumpió Jane Austen a quien le siguió Robert L. Stevenson y los últimos dos quienes eran Arthur Conan Doyle y Charles Dickens estuvieron de acuerdo con los demás, te lo recitare:
OW: Dios mío Freud, en que oscuro momento de ebriedad decidiste ser escritor…
JA: Deja de hablar Wilde y ve a lo concluso, Freud seria mejor que vuelvas a tu cueva psico-analista, la escritura en definitiva no es para ti.
RLS: Freud tu y yo hemos sido buenos compañeros de conversaciones muy interesantes, al menos prefiero platicar contigo a escuchar todos los reproches hacia el padre de Franz Kafka que el mismo me hace saber, pero aunque tus conversaciones sean muy interesantes, pienso que quizá con un poco de ayuda puedas pasar del total y completo fracaso a lo horrible y odiosamente malo.
ADC: Estoy en acuerdo con mis compañeros.
CD: aah… yo… también estoy de acuerdo es que ahora estoy ocupado, estoy escribiendo mi nueva obra Oliver Twist.
OW: Bueno, ya que finalmente puedo volver a hablar, te digo. Freud, amigo siento mucho que esta asociación no te pueda apoyar pero encuentro tu obra muy… desafiante, sin embargo no puedo ayudarte esta vez; sigue mejorando Sigmond hasta luego.- argumento Freud sin mas.
-¿Eso te dijeron?- pregunto Laquane conmocionado O.o
- Eso exactamente amigo, te digo la verdad, solo eso.-
-No puede ser, no lo creo, eso es infame, no te pueden decir tal cosa, Es un Ultraje, tenemos que ir a reclamar, Freud no te puedes quedar así nada mas, como vas a permitir que hablen así de tan lindo, sublime, espontáneo, dulce, amigable y a la vez cruel, excelente poema, eres genial como psico-analista tanto como escritor no te des por vencido Freud, en este momento iremos a que publiquen tu obra de arte.- dijo Laquane realmente exaltado.
-Amigo Laquane te pido por favor que seas razonable, pues, esto que me ha sucedido me da mas ganas de conocer al mundo, el pensamiento de todos eso escritores son pensamientos que no logran entender la belleza que hay en lo que yo escribo, así que no les rogare que vivan como les plazca total eso los hace felices.-
-Entonces eso quiere decir, que regresaras al psico-análisis, que gusto me da Freud, tengo tantas cosas que platicar contigo, eres excelente escritor pero como amigo psico-analista eres aun mejor… ¿nos vamos?- pregunto Laquane.
-No amigo, no me entendiste a lo que me refiero es que ahora conoceré al mundo de otra manera, entrare a otro tipo de arte, a uno donde si entiendan mi manera de expresarlo- dijo Freud.
-Ooh, y ¿Cuál es ese?- cuestiono Laquane.
-Esta vez probare con la música, ¿Qué te parece?- respondió Freud muy seguro de si mismo.
-Como siempre te apoyo amigo mió, espero que tengas suerte en tu incursión a la música, nos veremos entonces algún otro día y espero que pronto te unas de nuevo a mi club de análisis.- dijo Laquane.
-Claro esta que eso pasara, siempre que termine mi investigación.-
Y con eso Laquane y Freud se despidieron, nuevamente cada quien se fue por su lado y Freud se compro un piano e instrumentos musicales para aprender su nuevo arte.
Laquane seguía con su vida de siempre y entre otras cosas, acudiendo al funeral de su amigo Nietsche, funeral del que Freud ni se entero, pues estaba ocupado componiendo sus nocturnos y sonatas.
A los meses los dos amigos se vuelven a encontrar.
-Freud amigo, que bueno es verte, dime ¿Cómo has estado? Esta vez si no te he visto para nada, a parte no asististe al funeral de Nietsche.- dijo Laquane.
-¿Qué? ¿Nietsche murió? En realidad ni siquiera lo sabia no era mi amigo y tampoco me agradaba, su muerte para mi no es una lastima, pero si hubiera sabido, claro que hubiera asistido a su funeral, pero es que últimamente estuve muy ocupado con mis nocturnos.- dijo Freud.
-Sigmond, el otro día escuche tu nocturno a mi casi no me gusta la música, pero cuando escuche tu melodía de inmediato me impacto y me dijeron que era tuya, que la asociación de músicos te la estaban calificando, dime ¿Qué les pareció?- argumento Laquane.
-Pues me da gusto que te halla gustado, a mi igual me complació, creo que es de las mejores melodías que he escuchado pero… los cuatro mejores músicos de la asociación me dijeron ciertas cosas y pues creo que no los convencí lo suficiente.- dijo Freud.
-Que te pudieron haber dicho, si ese nocturno es mucho mejor que lo que ellos han producido.- dijo Laquane.
-Muy bien amigo a mi esto no me afecta pero te lo recitare; empezando por Chopin que es el principal, luego Mozart, Bethoven y Sinatra, y así me dijeron que no les gusto mi nocturno:
Chopin: ALTO, ALTO, para de tocar, cielos ¿Freud?
Yo, Freud: ¿si?
Chopin: Wow, es increíble que alguien tenga el valor de venir con nosotros y pedirnos que grabemos semejante porquería, lo siento.
Mozart: Encuentro tu nocturno muy oscuro, aterrorizante, creo que tanto la mas hermosa de las rosas hasta la mas pequeña y fea de las flores al escuchar tu melodía, se marchitaría, sin tener mas consideración en la vida misma.
Bethoven: lo que necesitas Freud, es solo una musa, te lo recomiendo.
Sinatra: te lo diré a mi manera, creo que como músico no sirves, sin embargo me encanto ese poema que no te publicaron, pero yo si conseguí el manuscrito con el poema escrito… ¿Me lo podría autografiar?
Bethoven: lo que quiere decir que no te grabaremos el nocturno, hasta luego sigmond.
Chopin: eso fue una aberración de melodía.
-Lo siento mucho Freud, aparte ese nocturno si fue bueno, no te desanimes amigo.- dijo Laquane.
-No te preocupes amigo, en realidad no es eso lo que me deprime, si no que a pesar de todo lo que he hecho, no he descubierto mucho de su felicidad pero mas bien creo que me he esforzado tanto en el arte que me he olvidado de analizarlos, pero esta vez será diferente.- comento Freud animado.
-¿Por qué? ¿Qué harás ahora?- pregunto Laquane.
-Esta vez intentare con la mafia, veré si el Padrino me da trabajo de ganster… o no mejor intentare con la pintura y el dibujo, si me involucro en la mafia, luego no me dejaran salir, me gusta la pintura, y ahora me enfocare mas a mi análisis, esta vez lo haré bien.- dijo Sigmond Freud decidido.
-Sigmond nuevamente tienes todo mi apoyo, y esta vez si no te importa me gustaría acompañarte.- dijo Laquane.
-Por supuesto Laquane seria agradable tener a un compañero cerca, sin embargo este trabajo lo estoy haciendo solo y lo pensé solo, creo que si tu estas conmigo me desconcentraría, pero si tu opinión sigue siendo la misma, con gusto te guardare un pincel a mi lado.- Dijo Freud gustoso.
-No amigo, estoy seguro que tienes razón, mejor esperare pacientemente a que me enseñes tu análisis, entonces buena suerte hermano.- concluyo Laquane.
-Nos vemos Laquane.-
Y con eso Freud y Laquane dejaron de hablar. Freud esta vez se sentía más animado, pues las dos ocasiones anteriores se había dejado llevar por el arte, se había entregado tanto al trabajo artístico que se olvido de porque hacia esas cosas, sin embargo esta vez era diferente, pues había vuelto a obtener la objetividad de su idea principal y Freud pensaba:
*Conocer al mundo desde el mismo punto de vista de las mismas personas, es diferente, puedo decir que he sentido lo mismo que ellos sienten pues cuando me dedique a escribir, contemple un nuevo sentimiento, sentía que era un escritor de verdad, cada palabra que escribía era para mi muy importante, la pensaba mas de dos veces para relatarla y cuando terminaba cada línea, sentía un profundo amor y orgullo por lo que había escrito, eso precisamente es lo que sienten los escritores y con ello son felices, con su arte, con su modo de vida y el romanticismo que en ellos existe, cuando empecé a tocar y me volví músico experimente otra posición, pues la asociación de músicos fueron mas duros conmigo que los escritores, y supe que sentía una persona común cuando fracasa en algo, descubrí el escalofrió que se siente en el cuerpo cuando te rechazan de tal manera, ya que he vivido cosas nuevas ahora que voy a dibujar solo analizare a los pintores y tratare de ver que ahí mas allá de sus obras*
Después de solo dos meses Freud busco a su amigo Laquane, y lo invito a dar un paseo por el parque para poder platicar.
-Pues bien amigo, he terminado mis múltiples profesiones.- dijo Freud.
-Y bien ¿Cómo te sentiste como pintor?- pregunto Laquane.
-Esta vez, como ya te había dicho me dedique mas a mi trabajo que a las obras de pintura, sin embargo, para mi sorpresa, me calificaron de diferente manera… la asociación de pintores esta integrada por: Picazo, Da vinci, Donatello y Miguel Ángel, creo que los pintores tienen un aire mas fresco que los músicos y escritores.- comento Freud.
-¿Y como calificaron tu obra?- pregunto L.
-En lo personal, no estuve satisfecho de mi pintura, pues no le puse mucho empeño y aun así a los maestros les gusto mucho, ellos me dijeron:
Picazo: El dibujo esta un poco raro, pero la pintura en si es esplendida, te felicito Freud, quizás algún día puedas ser socio de nosotros.
DV: wow. La gioconda se queda corta con tu belleza de cuadro y particularmente no hablo así de mis obras a menos que las obras sean verdaderamente buenas, Freud me gustaría comprártela.
Donatello: Pero espera un momento, primero dinos el nombre de tal maravilla.
MA: A mi me gusto mucho, pero no lo vendas, mejor lo ponemos a exhibir en el louvre a lado de mis cuadros.
Picazo: Esa pintura parece una revolución entre artes y pensamientos… que te parece si le llamamos… *Los viajes de Freud* y lo exhibimos.
Yo, Freud: Esta bien, me parece perfecto y gracias por todo, fue placentero estar aquí con ustedes… pero me temo que me retirare, tengo que regresar a lo mió.
Donatello: Hasta luego Freud y gracias a ti por la excelente calidad de pintura.
Ahora la están exhibiendo en el louvre, jamás pensé que seria bueno en la pintura, de verdad que no me gusto ese cuadro.- dijo Freud.
-No esta feo, pero tampoco transmite mucho, sinceramente no me gusto tanto como el poema y el nocturno, me da gusto que hayas resuelto tus dudas, ahora si regresaras al psico- análisis ¿Verdad?- pregunto Laquane.
-Claro, de todo lo que he hecho lo mejor es el psico-análisis, mañana será un nuevo DIA, un nuevo análisis, un nuevo argumento, y hasta quizás un nuevo descubrimiento, nos veremos mañana en el club del pscio-análisis.- dijo Freud.
-Hasta entonces, cuídate y no analices a toda la gente, algún día te la vas a acabar.- concluyo Laquane mientras se iba.
Freud se sentó bajo un árbol y pensó:
*Jamás me podré acabar a la gente, pues uno nunca termina de analizarlos, los pintores expresan en sus obras, su temor, su ira, su amor, su vida, lo que los alienta y sobre todo su personalidad, posiblemente un dibujo pueda decirme como es una persona con ciertas características que al mismo dibujo distinguen, ahora lo estudiare.
Estos meses han sido de los mas emocionales de mi vida y me enorgullezco de lo que he hecho, conocí mas del mundo, mas de mi amigo Laquane y también mas de mi mismo, lo mas interesante en la vida para mi son las personas, sus actitudes, cada movimiento algo quiere decir. El arte es muy bueno pero nada mejor que mi estupendo psico-análisis.
Ahora seguiré analizando, pues a una persona definitivamente jamás se le termina de analizar.*
FIN.